Celebrando los 14 años de la Sede de Alcohólicos Anónimos 
PAZ Y SOBRIEDAD

En la misma localidad se celebro los 14 años de la sede, teniendo la participación de otras sedes departamentales y locales como sede los Josefinos, Luz y Poder, entre otros, departamentos de Guatemala, Quetzaltenango, Sacatepequez entre otros, se celebro a lo grande contando experiencias vividas atravez del cambio que están pasando para poder dejar el alcohol y así mismo animando a los compañeros a que sigan adelante con el proceso de cambio que están atravesando para ser personas con éxitos, si usted conoce a una persona que no puede dejar el alcohol y reside en el Puerto San José  Escuintla, lo invitamos a que participe con nosotros en nuestra sede Paz y  Sobriedad de Alcohólicos Anónimos y con la ayuda de Dios todo poderoso quien nos da la fuerzas para seguir adelante podrá ser una persona transformada (media vez usted lo decida), estas son unas imágenes del aniversario de Paz y Sobriedad, algunas imágenes están alteradas para no revelar las identidades de los compañeros y amigos de Alcohólicos Anónimos.








ESTAS SON LAS DOCE TRADICIONES DE A.A.
TRADICIÓN
ENUNCIADO DE LAS TRADICIONES SEGÚN LA FORMA:
FORMA BREVE.
FORMA LARGA.
1
Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A.
Cada miembro de A.A. no es sino una pequeña parte de un gran todo. Es necesario que A.A. siga viviendo o, de lo contrario, la mayoría de nosotros seguramente morirá. Por esto nuestro bienestar común tiene prioridad. No obstante, el bienestar individual lo sigue muy de cerca.
2
Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso que puede manifestarse en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.
Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso que puede manifestarse en la conciencia de nuestro grupo.
3
El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar la bebida.
Nuestra comunidad debe incluir a todos los que sufren de alcoholismo. Por eso no podemos rechazar a nadie que quiera recuperarse. Ni debe el ser miembro de A.A. depender del dinero o de la conveniencia. Cuando quiera que dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, podrán llamarse un grupo de A.A. con tal que, como grupo, no tenga otra afiliación.
4
Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a A.A., considerado como un todo.
Con respecto a sus propios asuntos, todo grupo de A.A. debe ser responsable únicamente ante la autoridad de su propia conciencia. Sin embargo, cuando sus planes afecten el bienestar de los grupos vecinos, se deben consultar con los mismos. Ningún grupo, comité regional o miembro, debe tomar ninguna acción que pueda afectar de manera significativa a la Comunidad como un todo, sin discutirlo con los Custodios de la Junta de Servicios Generales. Referente a estos asuntos, nuestro bienestar es de altísima importancia.
5
Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.
Cada grupo de A.A. debe ser una entidad espiritual con un solo objetivo primordial: el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.
6
Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.
Los problemas de dinero, propiedad y autoridad nos pueden fácilmente desviar de nuestro objetivo espiritual, somos por lo tanto, de la opinión de que cualquier propiedad considerable de bienes de uso legítimo para A.A. debe incorporarse y dirigirse por separado, para así diferenciar lo material de lo espiritual. Un grupo de A.A. como tal, nunca debe montar un negocio. Las entidades de ayuda suplementaria, tales como los clubes y hospitales que suponen mucha propiedad o administración compleja, deben incorporarse separadamente, de manera que, si es necesario, los grupos las puedan desechar con completa libertad. Por eso estas entidades no deben utilizar el nombre de A.A. La responsabilidad de dirigir estas entidades debe recaer únicamente sobre quienes las sostienen económicamente. En cuanto a los clubes, normalmente se prefieren directores que sean miembros de A.A. Pero los hospitales, así como los centros de recuperación, deben operar totalmente al margen de A.A. y bajo supervisión médica. Aunque un grupo de A.A. puede cooperar con cualquiera, esta cooperación nunca debe convertirse en afiliación o respaldo, ya sea real o ficticia. Un grupo de A.A. no puede vincularse a nada.
7
Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.
Los grupos de A.A. deben mantenerse completamente con las contribuciones voluntarias de sus miembros. Nos parece conveniente que cada grupo alcance esta meta lo antes posible; creemos que cualquier solicitud pública de fondos que emplee el nombre de A.A. es muy peligrosa, ya sea hecha por grupos, clubes, hospitales u otras agencias ajenas; que el aceptar grandes donaciones de cualquier fuente, o contribuciones que supongan cualquier obligación, no es prudente. Además, nos causan mucha preocupación aquellas tesorerías de A.A. que siguen acumulando dinero, salvo una reserva prudente, sin tener para ello un determinado propósito de A.A. A menudo la experiencia nos ha advertido que nada hay que tenga más poder para destruir nuestra herencia espiritual que las disputas vanas sobre la propiedad, el dinero y la autoridad.
8
A.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.
A.A. debe mantenerse siempre no profesional. Definimos el profesionalismo como la ocupación de aconsejar a los alcohólicos a cambio de una recompensa económica. Pero debemos emplear a los alcohólicos en los casos en que se ocupen de aquellos trabajos para cuyo desempeño tendríamos, de otra manera, que contratar a gente no alcohólica. Estos servicios especiales pueden ser bien remunerados. Pero nunca se debe pagar por nuestro acostumbrado trabajo de Paso Doce.
9
A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.
Cada grupo debe tener un mínimo de organización. La dirección rotativa es la mejor. El grupo pequeño puede elegir su secretario, el grupo grande su comité rotativo y los grupos de una extensa área metropolitana, su comité central o de Intergrupos que a menudo emplea un secretario asalariado de plena dedicación. Los Custodios de la Junta de Servicios Generales constituyen efectivamente nuestro Comité de Servicios Generales de A.A. Son los guardianes de nuestra tradición y los depositarios de las contribuciones voluntarias de los A.A. a través de los cuales mantenemos nuestra Oficina de Servicios Generales. Tienen la autoridad conferida por los grupos para hacerse cargo de nuestras relaciones públicas en forma global y aseguran la integridad de nuestra publicación "A.A. El Mensaje". Todos estos representantes deben guiarse por el espíritu de servicio, porque los verdaderos líderes de A.A. son solamente los fieles y experimentados servidores de la Comunidad entera. Sus títulos no les confieren ninguna autoridad real, no gobiernan. El respeto universal es la clave de su utilidad.
10
A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.
Ningún miembro o grupo nunca debe, de manera que pueda comprometer a A.A., manifestar ninguna opinión sobre cuestiones y polémicas ajenas, especialmente las que tengan qué ver con la política o la religión. Los grupos de A.A. no se oponen a nadie. Con respecto a estos asuntos, no pueden expresar opinión alguna.
11
Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.
Nuestras relaciones con el público en general deben caracterizarse por el anonimato personal. Opinamos que A.A. debe evitar la propaganda sensacionalista. No se deben publicar, firmar o difundir nuestros nombres o fotografías, identificándonos como miembros de A.A. Nuestras relaciones públicas deben guiarse por el principio de la atracción en vez de la promoción. Nunca tenemos la necesidad de alabarnos a nosotros mismos. Nos parece mejor dejar que nuestros amigos nos recomienden.
12
El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.
Finalmente, los Alcohólicos Anónimos creemos que el principio de anonimato tiene una inmensa significación espiritual. Nos recuerda que debemos anteponer los principios a las personalidades; que debemos vivir una verdadera humildad. Todo esto a fin de que los beneficios que conocemos no nos estropeen y que vivamos en contemplación constante y agradecida de Dios, que preside sobre todos nosotros.

Historia a Paz y Sobriedad
A través de los años se formó el grupo “LUZ Y FUERZA” que al momento tiene 15 años de estar funcionando, después se formó el grupo “PAZ Y SOBRIEDAD” quien tiene 14 años de estar funcionando atreves de estos años se han iniciado decenas de personas algunos se quedan otros se van. Contando en la actualidad con unos 200 alcohólicos recuperados en todo este tiempo.   Esto es a groso modo la experiencia de AA en el Puerto San José que data desde 1965 hasta nuestros días y que gracias al trabajo arduo de los compañeros y la ayuda del “Rey Supremo” seguimos trabajando en el puerto san José hasta que DIOS lo decida. Nos llamamos anónimos porque si Ud. Se da cuenta no mencionamos  nombres excepto el del compañero Jorge Grajeda Ya fallecido esto es para guardar nuestro anonimato.

Para pertenecer al grupo no se pide ningún otro requisito mas que  tener la voluntad de querer dejar el alcohol ni tus crímenes, ni tu falta de dinero, ni tu sexo, ni tu color de piel lo único que pedimos es quieras dejar al alcoholismo porque para nosotros es mejor la voluntad que el dinero.

HISTORIA: hubo una persona interesada en cambiar la vida de algunas personas eso fue hace 48 años su nombre es Jorge Ambrosio Grajeda (violón) que en paz descanse el fue a los grupos de  Alcohólicos anónimos de la capital para informarse del problema del alcoholismo y de cómo ayudar a las personas con ese problema a superarlo y saber sobre los grupos de “AA” y como funcionaban, después de algunas visitas a los grupos de la capital se vinieron unos compañeros al puerto san Jose para hablar con algunas personas de ese lugar con el problema del alcoholismo.

 El Grupo que venia de la capital tenia por nombre “CONCORDIA” . Después de algunas visitas a ese lugar decidieron formar la primera directiva en el Puerto San José y formaron el primer grupo de alcohólicos anónimos dándole el nombre de “JOSEFINO” inicia su primera reunión el 11 de febrero de 1965 el grupo funcionó durante un tiempo en la calle del comercio a un costado del estadio Vicente Arévalo de allí estuvo en varias partes.

¿Hay un alcohólico en su vida?


¿Hay un alcohólico en su vida?


Explica el programa de Alcohólicos Anónimos y cómo puede afectar a las personas cercanas a un alcohólico-esposo, esposa, pariente, o amigo.
Haga click aquí para la versión PDF

Esto es AA

Esto es AA 
Folleto que describe qué tipo de gente son los Alcohólicos Anónimos y lo que han aprendido acerca del alcoholismo. Para toda persona que crea que puede tener un problema con el alcohol.
Haga click aquí para la versión PDF
Historia de AA en el Mundo



Alcohólicos Anónimos tuvo su comienzo en Akron, en Estados Unidos, en 1935, cuando un hombre de negocios de Nueva York, - Bill W. - que había conseguido permanecer sin beber por primera vez tras haberlo intentado en varias ocasiones durante varios años, buscó a otro alcohólico para compartir con él sus experiencias en un esfuerzo por superar un mal momento que estaba atravesando y que temía que lo llevase a una recaída.


Durante los escasos meses de su recién adquirida sobriedad, este alcohólico de Nueva York había observado que sus deseos de beber disminuían cuando trataba de ayudar a otros "borrachos" a permanecer sobrios.


En Akron le pusieron en contacto con un médico de esta localidad, el Doctor Bob S. que tenía problemas con la bebida. Trabajando juntos, el hombre de negocios y el médico descubrieron que su capacidad para permanecer sobrios estaba muy relacionada con la ayuda y estímulo que ellos pudieran dar a otros alcohólicos. Así como compartir entre ellos su experiencia, que a partir de entonces llevaron otros.


En 1939, con la publicación del libro -Alcohólicos Anónimos- , del que la Comunidad tomó su nombre, y con la ayuda de amigos no alcohólicos, A.A. empezó a llamar la atención con su programa, extendiéndose rápidamente, tanto en Estados Unidos como en el extranjero.


En la actualidad la Comunidad funciona a través de más de 100.000 Grupos locales en unos 150 países.
Historia de AA en España



Se tiene como primera noticia en las oficinas del Servicio General de A.A. de Nueva York la solicitud en 1955 de información que hace un médico desde Madrid. Le ponen en contacto con Ray C. miembro de A.A. que reside en esta localidad y se forma el grupo Madrid.

En estos años aparecen grupos en Málaga, Valladolid, Barcelona, Rentería, Las Palmas, Tenerife, etc.

A partir de estos antecedentes de la historia de A.A. en España, empieza propiamente la misma en 1970, cuando grupos ya consolidados en toda la Península, sienten la inquietud de relacionarse y estructurarse como asociación a nivel nacional, por lo que representantes de los grupos celebran varias reuniones.

En Octubre de 1979, se legaliza la asociación Servicios Generales de A.A. de España, celebrándose en 1980, en el mes de Abril la primera Conferencia del Servicio General de A.A. en España.

Desde entonces se sigue celebrando anualmente la Conferencia del Servicio General, en la que se analiza el estado de la Comunidad y se estudia la mejor forma para llevar en Mensaje al alcohólico que sufre.

En España existen actualmente unos 550 Grupos. Celebrándose una media de dos Reuniones semanales por Grupo.