Celebrando los 14 años de la Sede de Alcohólicos Anónimos 
PAZ Y SOBRIEDAD

En la misma localidad se celebro los 14 años de la sede, teniendo la participación de otras sedes departamentales y locales como sede los Josefinos, Luz y Poder, entre otros, departamentos de Guatemala, Quetzaltenango, Sacatepequez entre otros, se celebro a lo grande contando experiencias vividas atravez del cambio que están pasando para poder dejar el alcohol y así mismo animando a los compañeros a que sigan adelante con el proceso de cambio que están atravesando para ser personas con éxitos, si usted conoce a una persona que no puede dejar el alcohol y reside en el Puerto San José  Escuintla, lo invitamos a que participe con nosotros en nuestra sede Paz y  Sobriedad de Alcohólicos Anónimos y con la ayuda de Dios todo poderoso quien nos da la fuerzas para seguir adelante podrá ser una persona transformada (media vez usted lo decida), estas son unas imágenes del aniversario de Paz y Sobriedad, algunas imágenes están alteradas para no revelar las identidades de los compañeros y amigos de Alcohólicos Anónimos.








ESTAS SON LAS DOCE TRADICIONES DE A.A.
TRADICIÓN
ENUNCIADO DE LAS TRADICIONES SEGÚN LA FORMA:
FORMA BREVE.
FORMA LARGA.
1
Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A.
Cada miembro de A.A. no es sino una pequeña parte de un gran todo. Es necesario que A.A. siga viviendo o, de lo contrario, la mayoría de nosotros seguramente morirá. Por esto nuestro bienestar común tiene prioridad. No obstante, el bienestar individual lo sigue muy de cerca.
2
Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso que puede manifestarse en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.
Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso que puede manifestarse en la conciencia de nuestro grupo.
3
El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar la bebida.
Nuestra comunidad debe incluir a todos los que sufren de alcoholismo. Por eso no podemos rechazar a nadie que quiera recuperarse. Ni debe el ser miembro de A.A. depender del dinero o de la conveniencia. Cuando quiera que dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, podrán llamarse un grupo de A.A. con tal que, como grupo, no tenga otra afiliación.
4
Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a A.A., considerado como un todo.
Con respecto a sus propios asuntos, todo grupo de A.A. debe ser responsable únicamente ante la autoridad de su propia conciencia. Sin embargo, cuando sus planes afecten el bienestar de los grupos vecinos, se deben consultar con los mismos. Ningún grupo, comité regional o miembro, debe tomar ninguna acción que pueda afectar de manera significativa a la Comunidad como un todo, sin discutirlo con los Custodios de la Junta de Servicios Generales. Referente a estos asuntos, nuestro bienestar es de altísima importancia.
5
Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.
Cada grupo de A.A. debe ser una entidad espiritual con un solo objetivo primordial: el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.
6
Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.
Los problemas de dinero, propiedad y autoridad nos pueden fácilmente desviar de nuestro objetivo espiritual, somos por lo tanto, de la opinión de que cualquier propiedad considerable de bienes de uso legítimo para A.A. debe incorporarse y dirigirse por separado, para así diferenciar lo material de lo espiritual. Un grupo de A.A. como tal, nunca debe montar un negocio. Las entidades de ayuda suplementaria, tales como los clubes y hospitales que suponen mucha propiedad o administración compleja, deben incorporarse separadamente, de manera que, si es necesario, los grupos las puedan desechar con completa libertad. Por eso estas entidades no deben utilizar el nombre de A.A. La responsabilidad de dirigir estas entidades debe recaer únicamente sobre quienes las sostienen económicamente. En cuanto a los clubes, normalmente se prefieren directores que sean miembros de A.A. Pero los hospitales, así como los centros de recuperación, deben operar totalmente al margen de A.A. y bajo supervisión médica. Aunque un grupo de A.A. puede cooperar con cualquiera, esta cooperación nunca debe convertirse en afiliación o respaldo, ya sea real o ficticia. Un grupo de A.A. no puede vincularse a nada.
7
Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.
Los grupos de A.A. deben mantenerse completamente con las contribuciones voluntarias de sus miembros. Nos parece conveniente que cada grupo alcance esta meta lo antes posible; creemos que cualquier solicitud pública de fondos que emplee el nombre de A.A. es muy peligrosa, ya sea hecha por grupos, clubes, hospitales u otras agencias ajenas; que el aceptar grandes donaciones de cualquier fuente, o contribuciones que supongan cualquier obligación, no es prudente. Además, nos causan mucha preocupación aquellas tesorerías de A.A. que siguen acumulando dinero, salvo una reserva prudente, sin tener para ello un determinado propósito de A.A. A menudo la experiencia nos ha advertido que nada hay que tenga más poder para destruir nuestra herencia espiritual que las disputas vanas sobre la propiedad, el dinero y la autoridad.
8
A.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.
A.A. debe mantenerse siempre no profesional. Definimos el profesionalismo como la ocupación de aconsejar a los alcohólicos a cambio de una recompensa económica. Pero debemos emplear a los alcohólicos en los casos en que se ocupen de aquellos trabajos para cuyo desempeño tendríamos, de otra manera, que contratar a gente no alcohólica. Estos servicios especiales pueden ser bien remunerados. Pero nunca se debe pagar por nuestro acostumbrado trabajo de Paso Doce.
9
A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.
Cada grupo debe tener un mínimo de organización. La dirección rotativa es la mejor. El grupo pequeño puede elegir su secretario, el grupo grande su comité rotativo y los grupos de una extensa área metropolitana, su comité central o de Intergrupos que a menudo emplea un secretario asalariado de plena dedicación. Los Custodios de la Junta de Servicios Generales constituyen efectivamente nuestro Comité de Servicios Generales de A.A. Son los guardianes de nuestra tradición y los depositarios de las contribuciones voluntarias de los A.A. a través de los cuales mantenemos nuestra Oficina de Servicios Generales. Tienen la autoridad conferida por los grupos para hacerse cargo de nuestras relaciones públicas en forma global y aseguran la integridad de nuestra publicación "A.A. El Mensaje". Todos estos representantes deben guiarse por el espíritu de servicio, porque los verdaderos líderes de A.A. son solamente los fieles y experimentados servidores de la Comunidad entera. Sus títulos no les confieren ninguna autoridad real, no gobiernan. El respeto universal es la clave de su utilidad.
10
A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.
Ningún miembro o grupo nunca debe, de manera que pueda comprometer a A.A., manifestar ninguna opinión sobre cuestiones y polémicas ajenas, especialmente las que tengan qué ver con la política o la religión. Los grupos de A.A. no se oponen a nadie. Con respecto a estos asuntos, no pueden expresar opinión alguna.
11
Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.
Nuestras relaciones con el público en general deben caracterizarse por el anonimato personal. Opinamos que A.A. debe evitar la propaganda sensacionalista. No se deben publicar, firmar o difundir nuestros nombres o fotografías, identificándonos como miembros de A.A. Nuestras relaciones públicas deben guiarse por el principio de la atracción en vez de la promoción. Nunca tenemos la necesidad de alabarnos a nosotros mismos. Nos parece mejor dejar que nuestros amigos nos recomienden.
12
El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.
Finalmente, los Alcohólicos Anónimos creemos que el principio de anonimato tiene una inmensa significación espiritual. Nos recuerda que debemos anteponer los principios a las personalidades; que debemos vivir una verdadera humildad. Todo esto a fin de que los beneficios que conocemos no nos estropeen y que vivamos en contemplación constante y agradecida de Dios, que preside sobre todos nosotros.

Historia a Paz y Sobriedad
A través de los años se formó el grupo “LUZ Y FUERZA” que al momento tiene 15 años de estar funcionando, después se formó el grupo “PAZ Y SOBRIEDAD” quien tiene 14 años de estar funcionando atreves de estos años se han iniciado decenas de personas algunos se quedan otros se van. Contando en la actualidad con unos 200 alcohólicos recuperados en todo este tiempo.   Esto es a groso modo la experiencia de AA en el Puerto San José que data desde 1965 hasta nuestros días y que gracias al trabajo arduo de los compañeros y la ayuda del “Rey Supremo” seguimos trabajando en el puerto san José hasta que DIOS lo decida. Nos llamamos anónimos porque si Ud. Se da cuenta no mencionamos  nombres excepto el del compañero Jorge Grajeda Ya fallecido esto es para guardar nuestro anonimato.

Para pertenecer al grupo no se pide ningún otro requisito mas que  tener la voluntad de querer dejar el alcohol ni tus crímenes, ni tu falta de dinero, ni tu sexo, ni tu color de piel lo único que pedimos es quieras dejar al alcoholismo porque para nosotros es mejor la voluntad que el dinero.

HISTORIA: hubo una persona interesada en cambiar la vida de algunas personas eso fue hace 48 años su nombre es Jorge Ambrosio Grajeda (violón) que en paz descanse el fue a los grupos de  Alcohólicos anónimos de la capital para informarse del problema del alcoholismo y de cómo ayudar a las personas con ese problema a superarlo y saber sobre los grupos de “AA” y como funcionaban, después de algunas visitas a los grupos de la capital se vinieron unos compañeros al puerto san Jose para hablar con algunas personas de ese lugar con el problema del alcoholismo.

 El Grupo que venia de la capital tenia por nombre “CONCORDIA” . Después de algunas visitas a ese lugar decidieron formar la primera directiva en el Puerto San José y formaron el primer grupo de alcohólicos anónimos dándole el nombre de “JOSEFINO” inicia su primera reunión el 11 de febrero de 1965 el grupo funcionó durante un tiempo en la calle del comercio a un costado del estadio Vicente Arévalo de allí estuvo en varias partes.

¿Hay un alcohólico en su vida?


¿Hay un alcohólico en su vida?


Explica el programa de Alcohólicos Anónimos y cómo puede afectar a las personas cercanas a un alcohólico-esposo, esposa, pariente, o amigo.
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Esto es AA

Esto es AA 
Folleto que describe qué tipo de gente son los Alcohólicos Anónimos y lo que han aprendido acerca del alcoholismo. Para toda persona que crea que puede tener un problema con el alcohol.
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Historia de AA en el Mundo



Alcohólicos Anónimos tuvo su comienzo en Akron, en Estados Unidos, en 1935, cuando un hombre de negocios de Nueva York, - Bill W. - que había conseguido permanecer sin beber por primera vez tras haberlo intentado en varias ocasiones durante varios años, buscó a otro alcohólico para compartir con él sus experiencias en un esfuerzo por superar un mal momento que estaba atravesando y que temía que lo llevase a una recaída.


Durante los escasos meses de su recién adquirida sobriedad, este alcohólico de Nueva York había observado que sus deseos de beber disminuían cuando trataba de ayudar a otros "borrachos" a permanecer sobrios.


En Akron le pusieron en contacto con un médico de esta localidad, el Doctor Bob S. que tenía problemas con la bebida. Trabajando juntos, el hombre de negocios y el médico descubrieron que su capacidad para permanecer sobrios estaba muy relacionada con la ayuda y estímulo que ellos pudieran dar a otros alcohólicos. Así como compartir entre ellos su experiencia, que a partir de entonces llevaron otros.


En 1939, con la publicación del libro -Alcohólicos Anónimos- , del que la Comunidad tomó su nombre, y con la ayuda de amigos no alcohólicos, A.A. empezó a llamar la atención con su programa, extendiéndose rápidamente, tanto en Estados Unidos como en el extranjero.


En la actualidad la Comunidad funciona a través de más de 100.000 Grupos locales en unos 150 países.
Historia de AA en España



Se tiene como primera noticia en las oficinas del Servicio General de A.A. de Nueva York la solicitud en 1955 de información que hace un médico desde Madrid. Le ponen en contacto con Ray C. miembro de A.A. que reside en esta localidad y se forma el grupo Madrid.

En estos años aparecen grupos en Málaga, Valladolid, Barcelona, Rentería, Las Palmas, Tenerife, etc.

A partir de estos antecedentes de la historia de A.A. en España, empieza propiamente la misma en 1970, cuando grupos ya consolidados en toda la Península, sienten la inquietud de relacionarse y estructurarse como asociación a nivel nacional, por lo que representantes de los grupos celebran varias reuniones.

En Octubre de 1979, se legaliza la asociación Servicios Generales de A.A. de España, celebrándose en 1980, en el mes de Abril la primera Conferencia del Servicio General de A.A. en España.

Desde entonces se sigue celebrando anualmente la Conferencia del Servicio General, en la que se analiza el estado de la Comunidad y se estudia la mejor forma para llevar en Mensaje al alcohólico que sufre.

En España existen actualmente unos 550 Grupos. Celebrándose una media de dos Reuniones semanales por Grupo.







¿Como Funciona el Programa?












El ejemplo y la amistad de los alcohólicos en recuperación ayudan al recién llegado en su esfuerzo por dejar de beber. Comparten sus experiencias y le transmiten cosas tan sencillas como que "si no se toma la primera copa, no se puede uno emborrachar", o a no proponerse metas a largo plazo y sustituirlas por otras de plazos más cortos, como por ejemplo 24 horas.
"Cualquier alcohólico puede pasar 24 horas sin tomar esa primera copa".
Ecuentran más conveniente concentrar su energía en evitar esa copa en el día de hoy, porque si hoy no la beben, hoy no se van a emborrachar. " De mañana ya nos ocuparemos cuando llegue, e intentaremos hacer lo mismo". "No tiene demasiado sentido obsesionarse por el pasado, eso ya pasó".

Al no ingerir alcohol, los alcohólicos se recuperan fisicamente de su enfermedad. Pero, el alcoholismo es una enfermedad que no sólo afecta al cuerpo, si un alcohólico en recuperación quiere alcanzar una sobriedad duradera necesita también una mente sana y unas emociones equilibradas.
El programa de Recuperación de A.A. ayuda al alcohólico a poner en orden sus pensamientos confusos y a deshacerse de la carga de negatividad de sus sentimientos.
Los miembros asisten a reuniones de A.A. con regularidad, para estar en contacto con otros miembros y para aprender como aplicar mejor el Programa de recuperación en sus vidas.


Rara vez se ha visto fracasar a una persona que haya seguido cuidadosamente el Programa de Recuperación de Alcohólicos Anónimos. Los que no se recuperan son aquellas personas que no pueden o no quieren entregarse totalmente a este sencillo Programa.
Las experiencias de los miembros de A.A., explican de modo general, cómo eran, lo que les ocurrió y cómo son ahora, tras haber dado ciertos pasos en la aplicación del Programa de Recuperación.

 ¿un problema con la bebida?
  

Si para el alcohólico la enfermedad es tan difícil de reconocer, ¿Cómo puedes decidir si eres o no una alcohólica? ¿Cuáles son los criterios para juzgar el alcoholismo? ¿Beber por la mañana? ¿Beber a solas? ¿La cantidad que bebes? Ninguno de éstos, necesariamente. La prueba no está en cuándo bebes, ni con quién, ni cuanto, ni dónde, ni qué tipo (el alcohol sigue siendo el alcohol, sin importar con lo que se mezcle), ni incluso por qué bebes. Se llega a los verdaderos criterios en las respuestas a las siguientes preguntas:

¿Qué te ha hecho la bebida? ¿Cómo afecta a tu familia, tu casa, tu trabajo, tus estudios, tu vida social, tu bienestar físico, tus emociones íntimas?..

Dificultades en cualquiera de estas áreas indican la posibilidad del alcoholismo.


Tengas la edad que tengas, la ayuda está disponible; pero tú tienes que tomar la decisión de pedirla.
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¿Demasiado joven? 
Nadie es demasiado joven para tener problemas con el alcohol. El alcoholismo es una enfermedad que afecta a personas de toda edad, ricos y pobres, hombres y mujeres no importa cuánto bebes ni cuánto llevas bebiendo, cuando tu vida parece estancada o descontrolada y crees que tal vez la bebida tiene algo que ver con el problema, suele ser que ése es el caso.
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Nosotros en A.A. somos hombres y mujeres que hemos descubierto y admitido que no podemos controlar el alcohol. Hemos aprendido que debemos vivir sin alcohol si queremos evitar el desastre para nosotros y los que dependen de nosotros. En grupos locales, en miles de comunidades, somos parte de una organización internacional con miembros en más de ciento ochenta países a Nivel Mundial, tenemos un solo propósito mantenernos sobrios y ayudar a otros que buscan nuestra ayuda a fin de que obtengan y conserven su sobriedad.

No somos reformistas y no somos aliados con ningún grupo causa o denominación religiosa. No tenemos el deseo de hacer que el mundo entero se vuelva abstemio. No reclutamos nuestros miembros. Evitamos imponer nuestras ideas sobre el deber anormal de otros, a menos que se nos pida nuestra opinión.Entre nuestros miembros pueden encontrarse hombres y mujeres de edades variadas y diferente condición social, económica y cultural. Muchos de nosotros bebimos durante muchos años antes de convencernos de que no podíamos controlar el alcohol. Otros tuvieron la buena suerte de darse cuenta en su juventud o al principio de sus carreras alcohólicas de que la bebida para ellos era algo ingobernable.
La consecuencia de nuestro beber y pensar alcohólico, también varían. Algunos de nuestros miembros se habían convertido literalmente en perdidos antes de volverse a A.A. en busca de ayuda. Habían perdido a sus familias, su puesto en la sociedad y su propio respeto. Habían vivido como vagos en muchas ciudades, siendo hospitalizados y encarcelados un número de veces incontables habían cometido muchos y graves delitos contra la sociedad, sus familias, sus empleadores y contra ellos mismos.

Muchos de nosotros nunca han sido puestos en la cárcel, ni hospitalizados. Ni siquiera perdieron sus empleos debido a la bebida. Pero aún así estos hombres y mujeres, finalmente llegaron a la conclusión de que el alcohol les estaba dificultando el vivir normalmente. Cuando descubrieron que aparentemente no podían vivir sin el alcohol, ellos buscaron la ayuda de A.A., antes de continuar su irresponsable modalidad de beber. Todas las grandes religiones están representadas en nuestros movimientos y muchos líderes religiosos han apoyado nuestra acción. Hay también una minoría entre nosotros que se llaman así mismo ateos o agnósticos. El crecer o pertenecer a un credo particular no es condición indispensable para ser miembro de A.A..

Estamos unidos por nuestro problema común: EL ALCOHOL. El reunirnos a conversar y ayudar a otros alcohólicos, todos juntos, nos permite mantenernos sobrios y nos ayuda a dominar completamente la compulsión para beber, que en otros tiempos era una fuerza poderosa en nuestras vidas.No creemos que seamos los únicos que tengamos la respuesta al problema del beber anormal. Sabemos que el programa de A.A. nos da resultado y hemos comprobado, que también les resulta a casi todos los que aplican sinceramente, y que honestamente quieren dejar de beber. A través de A.A. hemos aprendido muchas cosas sobre el alcoholismo y sobre nosotros mismos. Tratamos de mantener estos hechos bien presentes en nuestras mentes en todo momento, pues bien parece ser la llave de nuestra sobriedad. Para nosotros, la sobriedad debe ser siempre nuestra primera preocupación.


¿ES A.A. PARA USTED?
Sólo usted puede tomar la decisión de probar A.A.—
si le parece que el programa le puede ayudar.

Nosotros los miembros de A.A. llegamos al programa porque reconocimos finalmente que no podíamos controlar nuestra forma de beber. Al principio estábamos poco dispuestos a admitir que nunca podríamos beber sin peligro. Pero los miembros experimentados de A.A. nos explicaron que sufríamos de una enfermedad. (Así nos había parecido durante largos años!) Nos enteramos de que mucha gente estaba afligida por los mismos sentimientos de culpabilidad, soledad y desesperación que nosotros teníamos. Descubrimos que teníamos esos sentimientos porque padecíamos de la enfermedad del alcoholismo.

Tomamos la decisión de tratar de hacer frente a la realidad de los efectos del alcohol en nuestras vidas. A continuación se encuentran algunas de las preguntas que tratamos de contestar con sinceridad. Si respondimos SÍ a cuatro o más preguntas, lo tomamos como indicación de que teníamos un grave problema con la bebida. Pruébelo usted. Recuerde, no es una vergüenza enfrentarse al hecho de que se tiene un problema.

Es AA para usted
12 Preguntas que sólo usted puede contestar

CARTA A UNA NUEVA PERSONA

Estimado amigo:

Le agradecemos su interés en Alcohólicos Anónimos. A continuación aparecen vínculos con folletos de A.A. en los que se expone nuestro programa de recuperación y que le darán una idea general de cómo funciona A.A. Como verá, el primer y más importante paso de nuestro programa es la admisión por parte del alcohólico de ser impotente ante el alcohol y de que la vida ha llegado a ser ingobernable.

Le suele ser útil al alcohólico hablar con un miembro de A.A. porque así le puede ser más fácil entender la naturaleza de la enfermedad y aceptar la ayuda de A.A. Alcohólicos Anónimos es un programa de una nueva manera de vivir sin alcohol, un programa que ha dado muy buenos resultados a millones de hombres y mujeres de todas partes del mundo y de toda clase y condición. Según la experiencia de los miembros de A.A.

, el alcoholismo es una enfermedad progresiva que no tiene curación, pero, al igual que algunas otras enfermedades, se puede detener: manteniéndose alejado del primer trago, un día a la vez.

Le sugerimos que se ponga en contacto con la oficina de Servicios Generales de A.A. para obtener más información sobre Alcohólicos Anónimos, hablar con un miembro de A.A. o enterarse de dónde se celebran reuniones de A.A. locales.

Los miembros de A.A. estarán deseosos de ofrecerse voluntariamente para ayudarle, compartiendo su experiencia, fortaleza y esperanza en cuanto a mantenerse sobrios. Para los miembros de A.A.

una manera de mantenerse sobrios es ayudar a otros alcohólicos a lograr la sobriedad. Le enviamos nuestros mejores deseos de la Oficina de Servicios Generales

UN MENSAJE A LOS JÓVENES

Alcoholismo es una palabra difícil de entender. Sin embargo nadie es demasiado joven (o viejo) para tener problemas con la bebida. Es así porque el alcoholismo es una enfermedad. Puede darle a cualquiera. Joven, viejo, Rico, pobre. Negro o blanco. Y no importa cuánto tiempo lleves bebiendo o lo que hayas bebido. Lo que cuenta es como te afecta la bebida.

Para ayudarte a decidir si tienes problema con tu manera de beber, hemos preparado estas 12 preguntas. Las respuestas son asunto tuyo y de nadie más. Si contestas sí a cualquiera de estas preguntas, tal vez sea el momento de echar una mirada seria a lo que te podría estar pasando con la bebida. Y, si necesitas ayuda o si sólo quieres hablar con alguien acerca de tu manera de beber, llámanos: nuestro telefax es 2254-1808 o busca un grupo que esté cerca de ti.
Cuestionario Sí No

  1. ¿Bebes porque tienes problemas? ¿Para relajarte? 
  2. ¿Bebes cuando te enojas con otros, con tus amigos o tus padres? 
  3. ¿Prefieres beber a solas, en lugar de hacerlo con otros? 
  4. ¿Están empezando a bajar tus calificaciones? ¿Estás chapuceando en tu trabajo? 
  5. ¿Has tratado alguna vez de dejar de beber o beber menos - y fracasaste? 
  6. ¿Has empezado a beber por la mañana, antes de la escuela o trabajo? 
  7. ¿Te tragas las bebidas de un golpe? 
  8. ¿Has experimentado alguna vez una pérdida de memoria debido a tu forma de beber? 
  9. ¿Mientes acerca de tu forma de beber? 
  10. ¿Te has metido alguna vez en problemas cuando bebes? 
  11. ¿Te emborrachas cuando bebes, aunque no sea esa tu intención? 
  12. ¿Te parece una gran hazaña poder aguantar mucho bebiendo? 



Alcoholismo es una palabra difícil de entender. Sin embargo nadie es demasiado joven (o viejo) para tener problemas con la bebida. Es así porque el alcoholismo es una enfermedad. Puede darle a cualquiera. Joven, viejo, Rico, pobre. Negro o blanco. Y no importa cuánto tiempo lleves bebiendo o lo que hayas bebido. Lo que cuenta es como te afecta la bebida.

Para ayudarte a decidir si tienes problema con tu manera de beber, hemos preparado estas 12 preguntas. Las respuestas son asunto tuyo y de nadie más. Si contestas sí a cualquiera de estas preguntas, tal vez sea el momento de echar una mirada seria a lo que te podría estar pasando con la bebida. Y, si necesitas ayuda o si sólo quieres hablar con alguien acerca de tu manera de beber, llámanos: nuestro telefax es 2254-1808 o busca un grupo que esté cerca de ti.

Tu resultado es : 10 que SI y 2 que NO

¿Respondiste Si a cuatro o más preguntas?

De ser así, es probable que tengas un problema con el alcohol. ¿Por qué decimos esto? Porque miles de miembros de A.A. Lo han dicho durante muchos años. La dura experiencia les ha enseñado la verdad respecto a sí mismos. Pero repetimos que solamente tú puedes decidir si te parece que A.A. Te puede ser útil. Considéralo con mente abierta.


Si respondes afirmativamente, nos agradaría enseñarte cómo nosotros logramos dejar de beber. No tienes que hacer más que llamarnos. A.A. no promete resolver los problemas de tu vida. Pero podemos enseñarte cómo vamos aprendiendo a vivir sin beber "un día a la vez." Nos mantenemos alejados de aquel primer trago.

Si no nos tomamos el primer trago, no podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida, encontramos la vida mucho más fácil de manejar.


1- Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.




¿A quién le gusta admitir la derrota total? Admitir la impotencia es el primer paso hacia la liberación. La relación entre la humildad y la sobriedad. Obsesión mental más alergia física. ¿Por qué tiene que tocar fondo todo miembro de A.A.?.




2- Llegamos a crecer que un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.




¿En qué podemos creer? A.A. no exige ninguna creencia; los Doce Pasos no son sino sugerencias. La importancia de una mente abierta. Diversos caminos hacia la fe. A.A. como sustituto de un Poder Superior. El dilema de la persona desilusionada. Los obstáculos de la indiferencia y el prejuicio. La fe perdida se vuelve a encontrar en A.A. Los problemas de la intelectualidad y la autosuficiencia. Los pensamientos positivos y negativos. El fariseísmo. La rebeldía es una característica sobresaliente de los alcohólicos. El Segundo Paso es el punto de partida hacia la cordura. Relación apropiada con dios.




3- Decimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.




Dar el Tercer Paso es como abrir una puerta cerrada. ¿Cómo vamos a dejar entrar a Dios en nuestras vidas? La clave está en la buena voluntad. La dependencia como medio para lograr la independencia. Los peligros de la autosuficiencia. La entrega de nuestra voluntad a un Poder Superior. El abuso de la fuerza de voluntad. Un asiduo esfuerzo personal es necesario para adaptarse a la voluntad de Dios.




4- Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.




Cómo pueden los instintos excederse de sus funciones normales. El Cuarto Paso constituye un esfuerzo para descubrir nuestras debilidades. El problema básico de los instintos desbocados. Un inventario moral mal enfocado puede producir un sentimiento de culpabilidad, de grandiosidad o llevarnos a echar la culpa a otros. Deben anotarse tanto los puntos fuertes como los débiles. La autojustificación es peligrosa. Estar dispuesto a hacer un inventario nos trae claridad y nueva confianza. El Cuarto Paso es el comienzo de una costumbre para toda la vida. Los síntomas comunes de la inseguridad emocional son: inquietud, ira, lástima de sí mismo y depresión. Al hacer el inventario analizamos nuestras relaciones. La importancia de la minuciosidad.




5- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.




Los Doce Pasos desinflan el ego. El Quinto Paso es difícil pero necesario para la sobriedad y la tranquilidad de espíritu. La confesión es una disciplina antigua. De no admitir sus defectos sin miedo, pocos podrían mantenerse sobrios. ¿Qué recibimos del Quinto Paso?. El comienzo de un auténtico parentesco con el prójimo y con Dios. Librarse del aislamiento, recibir y conceder el perdón; adquirir la humildad; conseguir una visión más sincera y realista de nosotros mismo. La necesidad de la absoluta sinceridad. El peligro de justificarse las faltas. Cómo escoger la persona en quien confiar. Los resultados son la tranquilidad y la sensación de la presencia de Dios. La unión con Dios y con el hombre nos preparan para los Pasos siguientes.




6- Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos”.




El Sexto Paso es necesario para el desarrollo espiritual. El comienzo de una tarea para toda la vida. Reconocer la diferencia entre esforzarse por lograr un objetivo – y la perfección. Porqué tenemos que seguir esforzándonos. “Estar dispuesto” es de vital importancia. La necesidad de ponerse en acción. La demora es peligrosa. La rebeldía puede ser mortal. El punto en el cual abandonamos nuestros objetivos limitados y nos encomendamos a la voluntad para con nosotros.




7- Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.




¿Qué es la humildad? ¿Qué puede significar para nosotros?. El camino hacia la verdadera libertad del espíritu humano. Una ayuda necesaria para sobrevivir. El valor de desinflar el ego. Los fracasos y las angustias transformados por la humildad. La fortaleza nacida de la debilidad. El dolor es el precio de entrada a una nueva vida. El temor egocéntrico es el principal activador de los defectos. El Séptimo Paso representa un cambio de actitud que nos permite salir de nosotros mismos y acercarnos a Dios.




8- Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.




Este paso y los dos siguientes tratan de las relaciones personales. El aprender a vivir con otros es una aventura fascinante. Obstáculos: ser reacio a perdonar; negarse a admitir los daños hechos a los demás; olvidarse deliberadamente. Necesidad de un minucioso repaso del pasado. La minuciosidad tiene como resultado una comprensión más profunda y amplia. Los diversos daños que se pueden hacer a otros. Evitar juicios extremos. Adoptar un punto de vista objetivo. El Octavo Paso es el principio del fin del aislamiento.




9- Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.




Una mente tranquila es el requisito primordial para el buen juicio. Al hacer enmiendas es importante escoger el momento oportuno. ¿Qué es el valor? La prudencia significa correr riesgos razonables. Las enmiendas empiezan a hacerse cuando nos unimos a A.A. No se puede comprar la tranquilidad espiritual a expensas de los demás. Necesidad de ser discretos. Estar dispuestos a aceptar las consecuencias de nuestro pasado y asumir la responsabilidad por el bienestar de los demás constituye el espíritu del Noveno Paso.




10- Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.




¿Podemos mantenernos sobrios y emocionalmente equilibrados sean cuales sean las circunstancias? El autoexamen se convierte en costumbre. Admitir, aceptar y corregir pacientemente los defectos. La resaca emocional. Cuando hemos hecho las paces con el pasado, es posible hacer frente a los problemas actuales. Los diversos tipos de inventario. Ira, resentimientos, celos, envidia, lástima de sí mismo y orgullo herido – todos nos llevaban a la botella. El dominio de uno mismo es el primer objetivo. Un seguro contra la grandiosidad. Consideremos tanto lo positivo como lo negativo. Examen de los motivos.




11- Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.



La meditación y la oración son los principales conductos hacia el Poder Superior. La relación entre el autoexamen y la meditación y la oración. Una base firme para toda la vida. ¿Cómo debemos meditar? La meditación no tiene fronteras. Una aventura individual. El primer resultado es el equilibrio emocional. ¿Y la oración? Pedir a Dios diariamente que nos ayude a conocer su voluntad y que nos conceda la gracia para cumplir con ella. Los resultados concretos de la oración son incuestionables. Las recompensas de la meditación y la oración.




12- Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.



La alegría de vivir es el tema del Duodécimo Paso. Acción es la palabra clave. El dar que no pide recompensas. El amor al que no se puede poner precio. ¿Qué es un despertar espiritual? Se nos concede un don que nos produce un nuevo estado de conciencia y una nueva forma de ser. La disposición para recibir este don radica en la práctica de los Doce Pasos. Una magnifica realidad. Las satisfacciones de ayudar a otros alcohólicos. Los diversos tipos del trabajo de Paso Doce. Los problemas que presenta el trabajo de Paso Doce.


Consideraciones sobre practicar estos principios en todos nuestros asuntos. La monotonía, el dolor y la calamidad pueden convertirse en bienes útiles por medio de la práctica de los Pasos. Dificultades que pueden surgir. “Paso doble”. Practicar todos los Doce Pasos en vez de solo dos y la demostración de la fe. El desarrollo espiritual es la solución a nuestros problemas. Anteponer el desarrollo espiritual a todo lo demás. Dominación y dependencia excesiva. Llevar nuestras vidas en un plan de dar y tomar. La dependencia de dios es necesaria para la recuperación de los alcohólicos. “Practicar estos principios en todos nuestros asuntos”.


Las relaciones domésticas. Cambiar el punto de vista sobre cuestiones materiales. Y también las ideas referentes a la importancia personal. Los instintos vuelven a cobrar su verdadero propósito. La comprensión es la clave de las actitudes correctas, las acciones correctas son la clave del buen vivir.